Cuentos

Día vaporoso

¿Porqué le exigimos tanto a nuestros fantasmas?

Fin de año

Ayer soñé que caminaba sobre la calle de Puebla en la Colonia Roma, llegando a la esquina ya estaba en Colima. Reflexionándolo, así de primera, […]

Siempre lo saben, siempre…

Al observar la puerta abierta de una escuela, así, de la nada, recordé mi primera idea pervertida. Mi cabeza en momentos es fácil, y es que ubiqué […]

Un ramo de flores

Hoy es día de la Santa Cruz, un día que traigo bien colgado de la cabeza. Mi abuelo Lucho era albañil, era su día especial […]

Caracol

Reviro, el caracol sigue encumbrado con su casa arriba, el blanco espeso del celeste atrás, y él, sigue adelante sin trasiegos, en un tiempo sin límites, escogiendo su propio camino

El Mandato

“Sin mentiras sólo queda esto que somos, y la tragedia: hermanos estamos enfermos de humanidad”. El mono concejal terminó el discurso y no hubo más […]

Carta a Alaska

Llorando te escribo cuñada. Esto es tan doloroso para todos nosotros. La compañía pesquera nos mandó un telegrama, dice que Leonardo murió hace dos semanas, […]

El Conejo Blanco

Estaremos en un picnic tipo inglés, té con leche y galletas, como te gusta, pero seré el conejo blanco y no habrá relojes para escapar, […]

El zapato y el ciervo

Me sosiego, el ojo del zapato muere por resarcirse en ésta cafetería portuguesa, me he sentado y pedí un café corto.

Me raya la rayuela

Ando buscando el centro de este espacio que nunca termina por quedarse quieto.

Vaivén

Había estado viajando en el metro de un lado a otro, siguiendo las noticias para saber donde necesitaban voluntarios para ayudar con los escombros, nuestros […]

El cigarro que me sobraba en el recuerdo

Llegué cansado al aeropuerto el Dorado, afuera, en la acera, la gente delimitada por una cadena ya espera a los parientes, gritos buscando nombres lejanos, […]

El Candado

Salí a caminar y me rodea un cielo blanco único, pálido en los enseres húmedos, bruma intermitente y en medio, una pareja en la banca […]

La irreverencia de morir escribiendo

Hoy me tropiezo en la irreverencia de morir escribiendo. El café me sabe intransigente. Un mexicano en Buenos Aires escribiendo una despedida… ¡habrase visto¡. La […]

Las personas mutan en los sueños

una idea me sobra y se la comparto como si fuera un status: -la suerte no se trabaja, es una cínica escalera tributaria de acciones-

El credo del cerdo

Una idea saturada repicotea en el imaginario ahora que le beso el hombro a Lisa, es la imagen de un cerdo que sostiene un reloj de plata sobre la pezuña, infame…

Bologna Centrale

Un ciervo nos mira en la imaginaria de los pre alpes italianos y mi atención va al giro en torno a ti, blanca, rossa y con los labios gruesos, sí, el ciervo te ha visto en este panorama inerte antes de llegar a Bologna.

Noche retórica (el Reloj de Bucareli)

El cuarto está fuera de foco, se ilumina en un degradado intermitente por lo que sobra de la televisión prendida, me acomodo los lentes y centro mi mirada en el monitor, pasan treinta segundos y el comercial ha funcionado, he decidido que no quiero comprar una camioneta que nació para ser salvaje, prefiero mi albedrío para evadir necesidades.

16-a

La calle 16-a ya terminó de levantarse cuando el sol aún no se aprestaba por salir, algo borrosa está cansada y se detiene agrietada a bostezar.

Las Pastillas

¿Qué hago en la cornisa de la azotea?. Es la muerte y su retozo en la grata conveniencia. Escupo en el piso y vitoreo: -¿Ahora […]

El piano

El viento atraviesa con miedo su mirada café transparente mientras pregunta: -Si te haces dependiente de la compañía, del sentimiento, ¿Qué es lo que queda? ¿Una cárcel? -.

Papel de baño

Al momento del leerte, Liz sale del baño y dice mirándome con sus ojos tornasol: -¿por qué los hombres usan tanto papel de baño?, nunca he entendido eso-.

La voz después del tono

El sol en medio de la lluvia se coloca perturbado. No me dice nada, tenía que pasar, vio que me regresé a la otra vida, a la tuya.


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